Irinka Podolski de Tarnów.
Future queen of Poland.
DATOS GENERALES:
✧País a cuya línea sucesoria pertenece y su puesto en esta: futura reina de Polonia.
✧Edad: 21.
✧Prometida con: Nikolai Kostka.
✧ FC: Pyper America Smith.
HISTORIA:
Poco se puede esperar de un matrimonio de conveniencia. Muchos de estos carecen de lo más importante en un enlace matrimonial: el amor. La unión entre el rey de Polonia y su prometida, descendiente de una de las familias más poderosas del país europeo, no iba a ser más. A pesar de la ausencia de cualquier tipo de sentimiento entre ellos lejos del desdén y la indiferencia, concibieron a dos bebés preciosos: Jedreck e Irinka, mellizos. Del primero, se esperaba que fuera el sucesor del puesto de su padre y por lo tanto recibía toda la atención, no solo de sus padres, sino de la corte y del país al completo. Mientras que Irinka por cuestión del azar había sido la segunda en nacer, por lo que fue desde un principio relegada en un segundo plano. Irinka creció tratando de buscar la atención que nunca había recibido, por lo que dentro del castillo que supuestamente era su hogar se dedicaba a hacer todo tipo de chiquilladas, mas estas nunca eclipsaban a su hermano. Pese a esto, en su interior no creció ningún tipo de rencor dirigido hacia Jedreck, más bien lo contrario: lo adoraba.
Cuando los mellizos se convirtieron en unos hermosos adolescentes de cabellera rubia, comenzaron a ejercer como se esperaba de ellos, haciendo acto de presencia en eventos y concediendo entrevistas. En estos acontecimientos, así como su mellizo se cerraba en banda, ella era extrovertida y completamente transparente, o al menos era esto lo que quería aparentar, pues de su boca salían más mentiras que verdades. Al cabo del tiempo, tales mentiras no las decía tan solo en acontecimientos sociales, sino que las usaba contra la corte misma y contra el servicio de palacio, haciendo promesas que nunca llegaban a ninguna parte.
Con la adolescencia, llegó la rebeldía. La princesa, harta de buscar en los demás el interés en ella que necesitaba decidió que iba siendo hora de ser más independiente, aunque esto sería prácticamente imposible por el título que cargaba. La rebeldía que se apoderaba de ella la obligaba a escaparse del castillo de la familia real bien entrada la noche, para así acudir a lugares de mala muerte donde todo lo bueno sucedía en la oscuridad de la noche. Con estas escapadas, la princesa descubrió los placeres humanos que jamás habría imaginado. Por suerte o por desgracia y aunque no lo pareciera, la polaca continuaba siendo más inocente de lo que aparentaba, en todos los sentidos. Por eso un día, cansada de que sus amigos la acusaran de no ser más que una niña por no atreverse a hacer según qué cosas, decidió atacar al hijo menor de una de las familias más poderosas e importantes de Polonia: Zarek Wozniak, quien era tan solo un par de años mayor que ella, pero conocía mejor que nadie lo que se cocía en los oscuros antros de las calles de Varsovia. Con él, la princesa perdió su virginidad, teniendo así una relación que distaba mucho de ser diplomática, pero que para ambos no era más que un juego.
Una de estas noches de juerga, Irinka llegó más tarde de lo que acostumbraba a palacio, topándose con su padre en los pasillos. Este, avergonzado de la hija que le había tocado, le cruzó la cara, haciéndole saber lo poco que había significado siempre para él.
Al día siguiente, y de una forma en la que supuso la princesa que era para vengarse de ella, la prometió con Nikolai Kostka, un importante noble, a quien ella no amaba, al menos no del modo que se esperaría. No tuvo ocasión para demostrar su hastío ante aquella situación, pues aquel mismo día llegó a palacio la noticia de que la familia real de Italia había sido brutalmente asesinada por Evan y tanto los mellizos como Nikolai fueron enviados a Antalasia, para que allí estuvieran a salvo.
Estando ya en Antalasia, le informaron de que su hermano había muerto en un ataque del ejército de Evan en Varsovia, la capital Polaca. Aquello significaba que la princesa, que siempre había sido relegada a un segundo plano, ahora era la heredera al trono, y recibía toda la atención que siempre había deseado, solo que ahora lejos de estar contenta con esto, la abrumaba. Aún así, y sabiendo que no está preparada para ser reina, tiene como meta ser mejor monarca de lo que han llegado a ser sus padres.
PERSONALIDAD:
Debido a la poca o casi nula atención que Irinka recibió durante su crecimiento, sigue queriendo ser el centro de toda atención y siente un profundo enfado cuando esto no es así. Se caracteriza por ser tremendamente egoísta y esnob, haciendo que muchas personas de su entorno lleguen incluso a odiarla. A pesar de todo esto, en el fondo, muy en el fondo, la princesa tiene un gran corazón, cosa que solo son capaces de ver personas realmente importantes para ella. Es de ideas claras y rara vez cambia de parecer. Tiende a ser tenaz y cabezota, y lucha por conseguir todo lo que quiere y más.
Tras la muerte de su mellizo, la polaca sufrió un cambio de carácter radical: pasó de estar siempre (o casi siempre, al menos) con una sonrisa en el rostro a que apenas se la viera sonreír.